Mitología Nórdica:
Las Valkirias, Walkirias o Valkyrjas, doncellas del Valhalla
autora:
Fire Valkyrja ©

Vamos a subir hasta el Valhalla,
donde veremos un grupo de doncellas que estan al mando del Odin.
Como supondrán, tengo predilección por estas amigas...
desean conocerlas?
Las asistentes especiales
de Odín, las Valkyrjas o mujeres guerreras, eran o bien
sus hijas, como es el caso de Brunnhild (Brunhilde o Brunilda),
o descendientes de reyes mortales, mujeres
que tenían el privilegio de permanecer inmortales e invulnerables
mientras obedecieran implícitamente a los dioses.
Ellas y sus caballos eran las personificaciones de las nubes,
y sus relucientes armas las de los relámpagos. Los antiguos
imaginaban que descendían en picado a la orden de Valfather,
para escoger entre los caídos en batalla a los héroes
dignos de disfrutar de los placeres del Valhalla y lo suficientemente
valientes como para prestar ayuda a los dioses cuando la Gran Batalla
tuviera lugar.
Estas doncellas eran representadas como jóvenes y bellas,
con brazos resplandecientemente blancos y cabellos dorados y sueltos.
Vestían cascos de plata o de oro y corseletes rojos como
la sangre y, portando lanzas y escudos resplandecientes, cargaban
audazmente a través del fragor de la batalla sobre sus briosos
corceles blancos. Estos caballos galopaban a través
de los dominios del aire y sobre el palpitante Bifröst, llevando
no sólo a sus hermosas jinetes, sino también a los
héroes caídos que, tras haber recibido el beso de
la muerte de las Valkyrjas, eran transportados inmediatamente al
Valhalla.
Ya que los corceles de las Valkyrjas eran las personificaciones
de las nubes, era natural pensar que el blanco hielo y el rocía
caían sobre la tierra desde sus brillantes crines mientras
surcaban el aire velozmente de acá para allá. Consiguientemente,
eran muy venerados y respetados, ya que la gente atribuía
su influencia benéfica a gran parte de la fertilidad de la
tierra, la armonía de los valles y las montañas, el
esplendor de los pinos y el sustento de las praderas.
La misión de las Valkyrjas no sólo se limitaba
a los campos de batalla sobre la tierra, pues a menudo también
cabalgaban sobre el mar, asiendo a los vikingos muertos en los buques
de guerra que se hundían. A veces esperaban en la
costa y les atraían hasta allí, una advertencia infalible
de que la batalla que se aproximaba sería su última
lucha, la cual era recibida con gozo por todo héroe nórdico.
Su Número
y obligaciones
El
número de las Valkyrjas difiere mucho según los diferentes
mitólogos, fluctuando de tres hasta dieciséis,
aunque la mayoría de las autoridades en la materia, sin embargo,
citan sólo a nueve. Las Valkyrjas eran consideradas
como divinidades del aire. También se las llamaba doncellas
de los deseos. Se decía que Freya y Skuld las encabezaban
a menudo hacia la batalla.
Vio a las Valkyrjas, de lejos venidas,
dispuestas a entrarle al pueblo de godos(héroes guerreros)
Skuld con su escudo, la segunda Skogul,
Gunn, Hild, Gondul y Geirskogul.
Ya dichas están las doncellas de Herian(Odín)
dispuestas a entrarle, Valkyrjas, al mundo.
Völuspa (La Visión de la Adivina).
Las Valkyrjas, como hemos visto, tenían importantes obligaciones
en Valhalla, cuando, dejando sus armas ensangrentadas a un lado,
vertían hidromiel celestial para los Einherjar. Esta bebida
deleitaba las almas de los recién llegados y recibían
a las bellas damas guerreras tan cálidamente como cuando
las habían visto por primera vez en el campo de batalla y
se habían dado cuenta de que habían venido para transportarles
a donde de buena gana irían.
Völund
y las Valkyrjas
Se suponía que las
Valkyrjas realizaban vuelos frecuentes a la tierra con plumajes
de
cisne, que ellas se quitaban al llegar a un río apartado,
para poder disfrutar de un baño. Cualquier mortal
que las sorprendiera de este modo y obtuviera su plumaje, podía
evitar que abandonaran la Tierra e incluso podía obligar
a estas orgullosas guerreras a casarse con ellos si ése era
su deseo.
Se dice que tres Valkyrjas, Olrun, Alvit y Svanhvit, estaban jugando
en una ocasión en las aguas, cuando los tres hermanos Egil,
Slagfinn y Völund o Wayland el herrero, se aparecieron de repente
ante ellas y, cogiendo sus plumajes de cisne, los jóvenes
las obligaron a permanecer en la Tierra y a convertirse
en sus esposas durante nueve años, pero al finalizar ese
período, recuperando sus plumajes, o rompiéndose
el hechizo de alguna otra manera, lograron escapar.
Los hermanos sintieron profundamente la pérdida de sus esposas
y dos de ellos, Egil y Slagfinn, tras ponerse su calzado de nieve,
se fueron en busca de sus amadas, desapareciendo en las frías
y nebulosas regiones del Norte. El tercer hermano, Völund,
sin embargo, permaneció en casa, sabiendo que cualquier búsqueda
sería inútil y encontró consuelo contemplando
un anillo que Alvit le había entregado como prueba de su
amor y guardó constantemente la esperanza de que algún
día regresara. Ya que era un herrero muy hábil y podía
fabricar los más delicados ornamentos de plata y oro, al
igual que armas mágicas que ningún golpe podía
partir, empleó su tiempo libre en fabricar setecientos anillos
exactos al que su mujer le había regalado. Una vez terminados,
los ató uno con otro. Pero una noche, tras regresar de la
caza, encontró que alguien se había llevado uno de
los anillos, dejando los otros intactos y sus esperanzas se vieron
renovadas, ya que se dijo a sí mismo que su esposa había
estado allí y pronto regresaría para quedarse.
La misma noche, sin embargo, fue
sorprendido mientras dormía y atado y hecho
prisionero de Nidud, rey de Suecia, que se hizo con su espada, una
selecta arma con poderes mágicos que guardaba para uso propio
y con el anillo de amor hecho de puro oro del Rin, que posteriormente
le dio a su única hija, Bodvild. Mientas, el infeliz Völund
fue conducido cautivo hasta una isla cercana donde, tras ser desjarreteado
para que no pudiese escapar, el rey le puso a forjar armas y ornamentos
continuamente para su uso. También le exigió construir
un intrincado laberinto, e incluso hoy en día, en Islandia,
los laberintos se conocen como "casas de Völund".
La rabia y la desesperación de Völund crecía
con cada nuevo insulto que le profería Nidud y empleaba noche
y día para pensar en un modo de vengarse. Tampoco se olvidó
de planear su escapatoria y durante los descansos entre trabajo
y trabajo fabricó un par de alas similares a aquellas que
su esposa había utilizado para escapar como valkyrja, que
él pretendía ponerse tan pronto como su venganza hubiese
sido realizada. Un día el rey fue a visitar a su prisionero
y le trajo la espada que le había robado para que la reparara.
Sin embargo, Völund la sustituyó astutamente por otra
arma tan exactamente igual a la espada mágica como para engañar
al rey cuando viniese a reclamarla. Unos pocos días más
tarde, Völund atrajo a los hijos del rey a su herrería
y los mató, tras lo cual fabricó ingeniosamente vasos
de beber a partir de sus cráneos y joyas a partir de sus
ojos y dientes, entregándoselos a sus padres y hermana.
La familia real no sospechó de dónde procedían,
por lo que estos regales fueron
aceptados con gozo. Mientras que los pobres jóvenes, se cree
que fueron arrastrados al mar y ahogados.
Algún tiempo después, Bodvild, deseando tener su anillo
arreglado, también visitó la cabaña del herrero,
donde, mientras esperaba, bebió confiadamente de una droga
mágica que la sumió en el sueño y la dejó
a merced de Völund. Habiendo concluido su último acto
de venganza, Völund se puso inmediatamente las alas que había
estado preparando para este día y, cogiendo su espada y su
anillo, alzó lentamente el vuelo. Dirigiéndose hacia
el palacio, se posó fuera de alcance y le relató sus
crímenes a Nidud. El rey, fuera de sí de rabia, llamó
a Egil, hermano de Völund, que también había
caído en su poder y le ordenó que utilizara sus maravillosas
dotes de arquero para abatir al insolente pájaro. Obedeciendo
una señal de Völund, Egil apuntó hacia una protuberancia
bajo su ala, donde se ocultaba una vejiga llena de sangre de los
jóvenes príncipes y el herrero escapó volando
triunfante e ileso, declarando que Odín le entregaría
su espada a Sigmund, una predicción que se vio debidamente
cumplida.
Völund se dirigió entonces a Alfheim,
donde, si la leyenda está en lo cierto, encontró a
su amada esposa, siendo por siempre feliz junto a ella hasta el
ocaso de los dioses.
Pero incluso en Alfheim este diestro herrero siguió ejerciendo
su oficio, y varias armaduras impenetrables, que se dice que él
fabricó, son descritas en poemas heroicos posteriores. Además
de Balmung y Joyeuse, las célebres espadas de Sigmund y Carlomagno,
se dice que también forjó a Miming para su hijo Heime
y muchas otras espadas famosas.
Brunnhild
La historia de Brunnhild se encuentra
de muchas formas. Algunas versiones describen a la heroína
como la hija de un rey al que Odín retuvo para que le sirviera
en su grupo de Valkyrjas, otras como la líder de las Valkyrjas
e hija del mismo Odín. En la historia de Richard Wagner,
"El Anillo de los Nibelungos", el gran músico presenta
una concepción particularmente atractiva, aunque no obstante
más moderna, de la jefa de las Valkyrjas
y su desobediencia
cuando Odín le ordenó que trajera al joven Sigmund
al lado de su amada Sieglinde, para llevarle hasta el Palacio de
los Benditos.
Hasta la próxima!!
Mis fuentes:
Mitología Universal, tomo 2, Juan Bergua, Ediciones Ibérica.
1990
Mitología Nórdica. Heinrch Nieder. Edicomunicaciones.
1997.
Los Vikingos. H. A. Guerber. M. E. Editores. 1995
Los Vikingos. Frédéric Durand. EUDEBA. 1967
Fire Valkyrja ®
Senda Pagana
http://www.wicca-argentina.com.ar
http://www.asatru-argentina.com.ar
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