Mitología Nórdica: La Diosa Freyja
autora:
Fire Valkyrja ©

Esta diosa pertenece a la
Mitología Nórdica, y debo confesarlo: siento
absoluta debilidad por ella :-)
Esta diosa, una Vanir, era La Diosa de la Belleza y el Amor. Este artículo lo preparé para cuando yo era
la editora (webmaster y periodista) de la Antigua
Senda, una idea de Werty, antiguo amigo del otro
lado del mar, y apareció en su número 3.
Que les parece si vamos a aprender sobre ella?
Freyja
Otros nombres: Vanadi, Vanabride, ValFreyja
Freyja,
la hermosa diosa nórdica de la belleza y el
amor, era hermana de Frey e hija de Njörd y Nerthus,
o Skadi. Ella era la más hermosa y la más
querida de entre todas las diosas y, mientras que
en Alemania se la identificaba con Frigg, en Noruega,
Suecia, Dinamarca e Islandia era considerada como
una divinidad diferente. Freyja, al haber nacido en
Vaneheim, también era conocida como Vanedis,
la diosa de los Vanes, o como Vanebride.
Cuando llegó a Asgard, los
dioses quedaron tan prendados por su belleza ylegancia
que le concedieron el reino de Folkvang y el gran palacio
de Sessrumnir (el espacioso de asientos), donde le aseguraron
que podría acomodar fácilmente a todos
sus invitados.
Reina de las Valkirias
Aunque diosa del amor, Freyja no era apacible y amante
de los placeres, pues las antiguas razas nórdicas
pensaban que ella tenía gustos muy marciales y que
con el nombre de ValFreyja solía
encabezar a menudo a las valkirias en el campo de batalla,
escogiendo y reclamando la mitad de los héroes muertos.
Así que era representada con un corselete y un casco,
escudo y lanza, estando únicamente la mitad inferior
de su cuerpo vestida con el atavío suelto habitual
de las mujeres.
Freyja transportaba a los muertos electos
hasta Folkvang, donde eran debidamente agasajados. Allí
eran bienvenidas también todas las doncellas
puras y las esposas fieles, para que pudieran disfrutar
de la compañía de sus amantes y esposos
después de la muerte. Los encantos de su morada
le resultaban tan seductores a las heroicas mujeres
nórdicas que a menudo corrían a la batalla
cuando sus amados habían muerto, con la esperanza
de correr la misma suerte, o se dejaban caer sobre sus
espadas, o ardían voluntariamente en la misma
pira funeraria en la que quemaban los restos de sus
amados.
Ya que se pensaba que Freyja prestaba oídos
a las oraciones de los amantes, éstos la solían
invocar a menudo y era costumbre el componer canciones de
amor en su honor, las cuales se cantaban en ocasiones festivas.
En Alemania, su nombre se usaba con el significado del verbo
"cortejar".
Freyja y Odur
Freyja, la diosa de cabellos dorados y ojos
azules, era también, en ocasiones, considerada como
la personificación de la Tierra. Como tal, se desposó
con Odur, un símbolo del Sol veraniego, a quien ella
amaba mucho y con el que tuvo dos hijas, Hnoss y Gersemi. Estas doncellas eran tan hermosas que todas las cosas bellas
eran denominadas con sus nombres.
Mientras Odur permaneciera a su lado, Freyja
estaba sonriente y era completamente feliz. Pero Odur era
de espíritu inquieto y cansado de la vida sedentaria,
abandonó un día el hogar súbitamente
y se dedicó a vagar por el ancho mundo. Freyja, triste
y abandonada, lloró largamente, cayendo sus lágrimas
sobre las duras rocas, ablandándolas. Se dice que
incluso llegaron a introducirse en el mismo centro de las
piedras, donde se transformaron en oro. Algunas lágrimas
cayeron al mar y fueron a transformadas en ámbar.
Cansada de su condición de viuda
y anhelando coger a su marido en sus brazos una vez más,
Freyja emprendió finalmente su búsqueda, atravesando
muchas tierras, donde se la conoció por diferentes
nombres, como Mardel, Horn, Gefn, Syr, Skialf y Thrung,
interrogando a todos los que se encontraba en su paso, sobre
si habían visto a su esposo y derramando tantas lágrimas
en todas partes que el oro se encuentra en todos los rincones
de la Tierra.
Muy lejos, en el soleado sur, Freyja encontró
finalmente a Odur y, tras serle devuelto todo su amor, ella
fue feliz de nuevo, tan radiante como lo había sido
de novia. Es quizá debido a que Freyja encontró
a su esposo bajo un floreciente arrayán que las prometidas
nórdicas, incluso hoy día, visten el mirto
en vez de la convencional corona de naranjas que se da en
otros climas.
Mano a mano, Odur y Freyja emprendieron
de nuevo el camino a casa y a la luz de su felicidad, la
hierba creció verde, las flores brotaron y los pájaros
cantaron, pues toda la naturaleza simpatizaba tan enérgicamente
con la alegría de Freyja como se afligía con
ella cuando se encontraba triste. Las más hermosas plantas y flores
en el Norte eran llamadas cabellos de Freyja o rocío
del ojo de Freyja, mientras que la mariposa era conocida
como la gallina de Freyja. También se suponía
que esta diosa sentía un afecto especial por
los hados, a los que gustaba observar danzar a la luz
de la Luna, y a los que reservaba sus más delicadas
flores y su más dulce miel.
Odur, el esposo de Freyja,
además de ser considerado como una personificación
del Sol, también era considerado como un símbolo
de la pasión, o de los embriagantes placeres
del amor, por lo que los antiguos declaraban que no
era de extrañar que su esposa no pudiera ser
feliz sin él.
El Collar de Freyja
Siendo la diosa de la belleza, Freyja, naturalmente,
era aficcionada a los vestidos, a los ornamentos relucientes
y las joyas preciosas. Un día, mientras se encontraba
en Svartalfheim, el reino bajo tierra, vio a cuatro enanos
fabricando el más bello collar que ella había
visto nunca. Casi fuera de sí por el deseo de poseer
este tesoro, llamado Brisingamen y era un símbolo
de las estrellas, o de la fertilidad de la tierra, Freyja
imploró a los enanos para que se lo regalaran; pero
ellos rehusaron hacer tal cosa, a menos que ella les prometiera
concederles su amparo. Tras obtener el collar a este precio,
Freyja se apresuró a ponérselo y su esplendor
aumentó tanto sus encantos que lo llevó puesto
día y noche, pudiéndosela convencer sólo
ocasionalmente para que se lo prestara a otras divinidades.
Thor, sin embargo, llevó este collar cuando se hizo
pasar por Freyja en Jötunheim, y Loki lo codició
y lo hubiese robado de no haber sido por la vigilancia de
Heimdall.
Freyja también era la orgullosa propietaria
de una vestimenta de halcón, o plumas de halcón,
que permitía al que se la ponía volar a través
del aire como si fuese un pájaro; esta vestimenta
era tan valiosa que Loki la tomó prestada en dos
ocasiones, y la misma Freyja la utilizó cuando fue
en busca del desaparecido Odur.
Ya que Freyja era también considerada
como diosa de la fertilidad, a veces era representada conduciendo
junto a su hermano Frey el carro tirado por el jabalí
de las cerdas de oro, esparciendo, con manos pródigas,
frutas y flores para alegrar los corazones de la humanidad.
Sin embargo, ella tenía un carro propio, en el que
viajaba con frecuencia. Éste era tirado por gatos,
sus animales favoritos, los símbolos del cariño
y la sensualidad, o las personificaciones de la fecundidad.
Frey y Freyja eran tan venerados en el Norte
que sus nombres, con formas modificadas, se utilizan todavía
como las palabras "señor" y "señora",
y un día de al semana se conoce como día de
Freyja, el viernes, por la gente angloparlante. Los templos
dedicados a Freyja eran muy numerosos y fueron mantenidos
durante mucho tiempo por sus devotos, el último en
Magdeburgo, Alemania, el cual fue destruido por orden del
emperador Carlomagno.
El Culto a Freyja
Era costumbre en ocasiones solemnes el beber a la salud
de Freyja junto a la de los otros dioses y, cuando al cristiandad
se introdujo en el Norte, este brindis fue trasladado a
la Virgen o a la Santa Gertrudis; la misma Freyja, como
todas las divinidades paganas, fue declarada como un demonio
o una bruja y desterrada a los picos de las montañas
noruegas, suecas o alemanas, donde el Brocken es señalado
como su morada especial y el lugar de cita general de su
séquito de demonios en el Valpurgisnacht.
Ya que la golondrina, el cuco y el gato
fueron sagrados para Freyja en tiempos paganos, se suponía
que estas criaturas tenían cualidades demoníacas,
e incluso hoy en día se retrata a las brujas con
gatos negros como el carbón a su lado.
Fire Valkyrja
http://www.wicca-argentina.com.ar
http://www.asatru-argentina.com.ar
Fuentes:
Mitología Universal, tomo 2, Juan Bergua, Ediciones
Ibérica. 1990
Mitología Nórdica. Heinrch Nieder. Edicomunicaciones.
1997.
Los Vikingos. H. A. Guerber. M. E. Editores. 1995
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